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Estar un rato con Carmen y Clàudia es divertido pero a la vez interesante, puesto que escuchar con la calma que hablan del juego y los juguetes, te trae a reflexionar y se te contagiar su pasión por el mundo de la infancia. Hace 10 años que crearon Jugar y Jugar, felicidades y adelante!

 

¿Cómo os conocéis?

Nos conocimos hace ya 12 años, en un foro de crianza hablando de temas de lactancia, alimentación complementaria, trae bebés y en fin, todos los temas que nos preocupan y ocupan a las madres y padres cuando tenemos un primer hijo. Allá hicimos conexión y después nos conocimos personalmente, Carmen vivía cerca de Barcelona y yo en Salto y ellos estaban buscando cambiar de aires y querían venir a la provincia de Girona, y en su periplo para conocer pueblos de la provincia los acompañamos y allá empezó nuestra amistad.

Cuando empieza vuestro proyecto?

Las dos estábamos cansadas de nuestros trabajos, teníamos ganas de hacer algo que nos permitiera hacer compatible la maternidad y que sintiéramos que estábamos aportando algo a la sociedad. Cuando eres madre o padre, se remueven muchas cosas y por nosotros, una de las más bestias, es que voces claramente que quieres hacer algo para hacer un mundo mejor. Antes de hacer Jugar y Jugar tuvimos unas cuántas ideas alocadas jeje.

En estos 10 años, cómo ha evolucionado Jugar y Jugar?

El Espíritu de Jugar y Jugar continúa siendo el mismo, queremos que los niños jueguen, que jueguen mucho y que jueguen con calidad, pero quizás hemos cambiado la visión sobre los materiales, antes sólo queríamos cosas de madera. Pero las cosas en los últimos 10 años han cambiado mucho, ahora los niños de 2 años juegan con mesitas y ante esto, es mejor que jueguen con un juego de apilar de plástico, siempre que sea de plástico de calidad porque hay fábricas de plástico que son muy contaminantes y aquí sí que no entramos.

Ahora defendemos más que nunca el juego y quizás no somos tan puristas en cuanto a la composición de los materiales porque vemos que el juego peligra más que hace 10 años cuando empezamos.

Tenemos más confianza en todo el que hagamos, no nos da miedo decir que somos madres especialistas en el juego infantil. Vamos más allá de pedagogías, metodologías o ideologías concretas, porque sabemos qué necesitan los niños y niñas.

Sobre temas empresariales, nos sentimos seguras cuando tomamos una decisión y no tenemos miedo a equivocarnos porque nos hemos equivocado un montón a veces y sabemos que lo único que se pierde en un negocio son dinero, pero que la vida y nuestra integridad no sólo quedan igual, sino que mejoran.

¿Qué parte del jugar es Claudia y qué Carmen?

Somos un pack casi por todo, pero yo traigo más el tema de comunicación, prueba y descripción de los materiales, blog, etc. Carmen se encarga de todas las compras pero las dos jugamos un papel importante en el trabajo de la otra, es decir, un artículo no se publica si a Carmen no le gusta y un juguete no se entre en la selección si no nos gusta a las dos también.

Somos un equipo y lo tenemos muy claro, ninguno de las dos somos expertas en nada, pero juntas podemos con todo. Con los años hemos aprendido a valorar la química que hay entras las dos, nuestra fuerza es saberlo, estimarnos, tolerarnos y respetarnos tal como somos.

¿Tendríamos que confiar más en nuestros hijos e hijas?

Totalmente, a menudo a las charlas explicamos que antes de mirarnos los hijos de los otros, nos tenemos que mirar nuestros porque son los que tenemos y que si el nuestro no hace el que hace el de la vecina, es porque está haciendo otra cosa. Los niños y niñas siempre están haciendo algo y detrás del que hacen siempre hay un motivo importante, de peso, tenemos que confiar en el proceso, disfrutar del viaje y pensar que la niñez pasa mucho prisa, ahora no recordamos quién fue que dijo que “tenemos mucho tiempo para ser adultos y muy poco per se niños.” y ahora que tenemos nuestros hijos adolescentes lo corroboramos y vemos que disfrutar de los primeros años confiando en ellos y en sus capacidades es el camino difícil pero también es lo más gratificante.

 

¿Qué es el juego?

Wow, qué pregunta!

Más allá del que dicen todos los pedagogos y filósofos sobre el juego y de los que evidentemente estamos muy influenciadas, podemos decir que el juego es un poco como el agua, siempre encuentra el camino para salir pero como el agua, también es delicado, se puede contaminar fácilmente. Por lo tanto, el juego, cuando no tiene intervención externa y nace de dentro del niño, es siempre correcto y saludable.

Se habla mucho juego libre, ¿en qué consiste?

Por nosotros, que no tiene que ser el que piensa todo el mundo, el juego libre es el que nace de dentro de los niños, es el que hacen sin ningún objetivo concreto que no sea el placer de hacer aquello que han elegido hacer.

¿Y el juego de calidad?

Este concepto lo adoptamos hace unos años a Jugar y Jugar porque a las consultas y charlas que nos hacen las familias, nos decían, para poner un ejemplo, que su hijo jugaba muy bien a un juego de la mesita. Es decir, que el niño/a tenía un contenido “cuidado” a la mesita y estaba concentrado jugando y no destrozaba el aparato.

Entonces pensamos en una manera de definir el juego que nosotros queríamos defender y que ya hemos explicado antes, y es cuando empezamos a hablar del juego de calidad.

¿Cómo escogemos los juguetes más adecuados?

El antes que nada es observar. Nosotros siempre recomendamos sacar todos los juguetes y observar que hacen nuestros hijos e hijas. Cómo que el juego es como el agua y siempre encuentra el camino se mostrará de una manera u otra y entonces sabremos qué es el que puede enriquecer aquel juego que están haciendo. Quizás algunas veces serán juguetes, otros será ir buscar hojas en el bosque y otros ir al río a encontrar piedras, por los niños todo es un material de exploración, no diferencian si la piedra es un juguete o no, ellos buscan satisfacer una necesidad interna.

¿Son importantes los espacios que ofrecemos?

Es importante no saturar los espacios, tener pocas cosas siempre es mejor y tener en cuenta siempre el movimiento corporal es una cosa que no tendríamos que olvidar nunca. Si os animáis a poner un rocódromo al pasillo de casa vuestra, os aseguramos que no os arrepentiréis nunca.

 

Lectura recomendada

A nuestros inicios los libros “Educación Waldorf” de Christopher Clouder & Martyn Rawson y “Elogio en la educación Lenta” de Joan Domenech nos inspiraron mucho y nos ayudaron a replantearnos y reflexionar alrededor del acompañamiento a nuestros hijos.

El libro de Emmi Pikler “Moverse en Libertad” nos va sorprende, porque en aquel momento no erem conscientes de la importancia del movimiento en los bebés.

El que nos dejó sin respiración de la primera a la última página fue “Desplegándose” también relacionado con el movimiento pero con niños más grandes.

Y de las últimas lecturas, el libro de Richar Louv, “Last Child in the Woods” que ahora ya está editado en castellano “Los últimos niños del bosque” Una lectura imprescindible si encara dudas de los beneficios de la natura.

No nos podemos dejar “Jugar” de André Stern, dónde el hijo de Arno Stern nos cuenta de la importancia de tomarse en serio el juego. André nos invita a confiar en todos estos procesos. A un viaje que parte del niño y de sus disposiciones espontáneas. Donde no hay distinción entre jugar, sentir, aprender y vivir.

 

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